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El primer mes

El primer mes

Finalmente ya tienes a tu bebé, los primeros días de convivencia dedícalos a conocerlo y a que él te conozca, tienen un largo camino por recorrer. Es normal que tengas miedo de no ser capaz de cuidarlo, no te preocupes, poco a poco te irás dando cuenta de que sí lo eres. Recuerda que cada bebé es diferente y que su desarrollo será único.

 

Características físicas

Durante los primeros días de vida probablemente no notarás el crecimiento de tu bebé, sin embargo, está sufriendo grandes cambios para adaptarse al “mundo exterior”:

– Los ojos se le irán deshinchando poco a poco, toda el agua excedente lo ayudará a mantenerse hidratado mientras se establece la alimentación.

– Las piernas de los recién nacidos generalmente están dobladas porque así estuvieron durante varios meses en el útero de su madre, poco a poco se irán extendiendo.

– El lanugo o cabello fino de su piel irá desapareciendo.

– Algunos bebés tienen las manos y los pies azules, esto es normal y puede durar varias semanas, sin embargo, no es normal que los labios o la lengua estén azules, si así fuera consulta de inmediato al pediatra.

– La ictericia (coloración amarilla de la piel y de los ojos) comúnmente se manifiesta entre el segundo y tercer día de vida, aparece porque el hígado no es capaz de destruir el exceso de glóbulos rojos. Conforme el hígado vaya dominando sus funciones irá desapareciendo, aunque en los bebés que son amamantados puede durar un poco más.

– La mayoría tienen la piel reseca durante las primeras semanas, es normal que se despellejen (sobre todo las manos y los pies) y que tengan marcas de nacimiento (generalmente en la frente y en la parte posterior inferior de la cabeza) o salpullido.

– Es común que pierdan peso los primeros días de vida y comiencen a aumentarlo hasta el cuarto o quinto día.

– Por lo general, un bebé crece dos centímetros y medio al mes durante el primer año.

 

Desarrollo social

Para adaptarse a su nuevo mundo tu bebé requiere de mucha energía, por eso sus actividades principales serán comer y dormir. Aprovecha las comidas para platicar con él, acariciarlo y disfrutarlo.

 

Los bebés tienen momentos de alerta en los que puedes interactuar con ellos, pero así como te ponen atención, cuando hay demasiados estímulos o cuando se cansan simplemente se desconectan y dejan de hacer caso a lo que los rodea. No tiene nada que ver contigo, es completamente normal.

– Permite que tu bebé observe tu cara a una distancia en la que pueda distinguirla.

– Trata de que imite algún movimiento de tu cara, hazlo despacio y varias veces, no te desesperes si no lo logra, es difícil para él.

– Cántale y platícale constantemente, él ya conoce tu voz.

– Procura el contacto físico, cárgalo, arrúllalo, acarícialo, bésalo, dale masaje y juega con él.

 

Desarrollo sensorial y motor

Vista:

Tu bebé ve mejor a una distancia de 30 a 45 cms. Colócale cosas para que las observe cuando esté atento, además de las caras de las personas le gustan los objetos con colores llamativos.

Muchos bebés durante esta etapa parecen bizcos hasta que logran controlar totalmente el movimiento de sus ojos.

Oído:

Verás que algunos sonidos novedosos captan la atención de tu bebé, reacciona y después deja de hacerlo, lo notarás porque cambia el ritmo de la respiración del bebé, si está comiendo detiene la succión, abre los ojos al máximo o para de llorar o quejarse.

Tacto:

Los bebés son sensibles a los cambios de temperatura, pueden alterarse si son expuestos al aire frío y tranquilizarse cuando se les tapa. Notan diferencias en texturas y en el ambiente. Aprende de  reacciones cuando quieras calmarlo o despertarlo mientras está comiendo.

Olfato:

Los bebés tienen un sentido del olfato excelente, a la semana de vida ya distinguen a sus papas solo con sólo olerlos.

Desarrollo motor:

Los recién nacidos tienen que aprender a disfrutar de la libertad del movimiento, al principio la mayoría parece preferir quedarse envuelto y abrazado ya que están acostumbrados a tener poco espacio y sentirse arrullados en todo momento pero, poco a poco irán experimentando para conocer hasta donde pueden llegar sus propios movimientos.

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Desde el principio usan los músculos de la cabeza y el cuello, pueden levantar muy poco la cabeza y a partir de la segunda semana algunos ya pueden seguir brevemente objetos o voces con sus ojos, sin embargo, a la mayoría les cuesta más tiempo dominarlo. Intentarán mantener la cabeza en alto pero tardarán unos pocos meses en lograrlo.

 

Sueño

Aunque varía mucho lo que duermen en este periodo se considera que lo hacen por 12 horas diarias o más. Un recién nacido duerme hasta cuatro horas y media de corrido y está despierto hasta por dos horas y media a partir de la segunda semana, estos periodos se pueden alargar.

Mientras duermen pueden están tranquilos, con el gesto relajado, la respiración suave y sin movimiento corporal; o por el contrario, estar muy activos moviendo los brazos y las piernas, haciendo muecas y respirando rápidamente.

 

Alimentación

En las primeras semanas tu bebé tardará mucho en comer, aprovecha estos momentos para acariciarlo, platicarle y abrazarlo. El contacto visual es muy importante.

Durante estos momentos podrás empezar a conocer su personalidad. Es importante que cubras todas sus necesidades, no te preocupes todavía por cuestiones de disciplina.

Un bebé no necesita más líquido del que recibe a través de la leche, excepto que viva en un clima extremadamente caluroso, sin embargo, una comida más puede ayudarlo a estar bien hidratado en un día de verano.

Lo que come cada bebé varía mucho, pero se considera que un recién nacido ingiere de dos a tres onzas en cada toma y realiza entre ocho y diez comidas al día.

Suplementos de vitaminas:

La leche materna provee al bebé de todos los nutrientes que necesita durante los primeros seis meses, en algunos casos los pediatras recomiendan suplementos de vitaminas para asegurarse de que tenga cubiertos todos sus requerimientos. La leche de fórmula generalmente viene complementada con vitaminas y hierro.

 

Cuándo llamar al pediatra

Es común que los padres no sepan cuándo llamar al pediatra, que no quieran ser inoportunos o llamar innecesariamente. Si consideras que necesitas su opinión llámalo, algunas de las situaciones que definitivamente requieren que lo consultes son cuando:

Tiene fiebre.

Está inconsolable y muy irritable.

No quiere comer o come muy poco.

Vomita (con esfuerzo).

Está más adormilado de lo normal y no puedes despertarlo.

Tiene diarrea.

Está pálido y sus evacuaciones son prácticamente blancas.

El color de su piel es amarillo oscuro.

Sus labios y lengua están morados.

Suda excesivamente cuando come o llora.

Tiene dificultad para respirar.

 

La primera visita al pediatra

primera visita al pediatra

El pediatra revisará el crecimiento de tu bebé y llevará un registro de la talla, peso y tamaño de la cabeza. Para determinar su talla (altura) deberán estirarlo y para pesarlo le quitarán la ropa para mayor exactitud.

Aprovecha cada visita para compartir con el doctor cualquier preocupación acerca de la salud o desarrollo de tu bebé, resuelve todas tus dudas. Si sientes que la visita es muy rápida y que no tienes tiempo para acordarte de todo haz una lista y llévala contigo.

La revisión física, aunque variará dependiendo del estado de tu bebé y de lo que le hayas comentado al doctor, por lo general incluye:

  • Observación de las respuestas del bebé ante determinados estímulos.
  • Revisión del tamaño y suavidad de las fontanelas.
  • Fuerza y tono muscular.
  • Colocación correcta de la cadera.
  • Revisión del abdomen y los genitales.
  • Evaluación de la cicatrización del ombligo y, en su caso, de la circuncisión.
  • Revisión de la piel para determinar el estado de las manchas de nacimiento o ictericia.
  • Escuchar los pulmones y el corazón.
  • Revisión de los ojos, los oídos y la boca.
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